Acaba el día. La noche es fría y tiro de la colcha para cubrirme bien. Cierro los ojos y pienso lo feliz que puedo ser. Compartir, ver, tocar, hablar y reír. La vida no pide más. Da igual si mañana llueve o nieva, se afrontará con la tranquilidad de lo bien hecho, de saber que siempre vas a estar apoyado, y de la confianza plena. Cierro los ojos y respiro profundo. Mañana no será el mejor día de nuestra vida, porque queda camino por recorrer, pero se caminará con la alegria de ser mucho mejor que ayer. Cierro los ojos y me relajo. Que bonito va a ser. Lo puedo visualizar. Y lo mejor es que queremos un tu y yo, y que queremos un siempre. Cierro los ojos.
Cuando escribir es tu única opción para no pensar en cosas negativas, lo que sale son verdades que quieres que alguien especial lea. Se guardará como un legado, para que cuando pase el tiempo, podamos ver lo que nos esforzamos en tratar que todo encajara.