El minutero le preguntó al reloj: que es el tiempo?
- Difícil pregunta me planteas. Acaso nunca has oido hablar de el?
- he oido hablar mucho de él, pero nunca de qué es realmente. Me decían que es oro, que es el tesoro más preciado, pero ... sólo sé que yo lo mido.
- y qué más sabes? Quizás sepas más de lo que crees.
- Sé que los humanos me observan esperando que yo me mueva, pero realmente siempre buscan a mis hermanos.
- obviamente les conozco, pero dime, explicame quiénes son.
- El pequeño se llama segundero. Los humanos jóvenes le buscan a menudo. Cuando apuestan cosas le vitorean. Cuando llega final de año cuentan con el. Cuando quieren medir el tiempo siempre cuentan con mi hermano.
- Tienes otro hermano, no?
- Si, la aguja horaria. Es el mayor, y se lleva mejor con los humanos mayores. Ellos no me necesitan tampoco. Les vale con mirar a mi hermano una o dos veces al dia, para saber que momento del dia es.
- Amigo mío, lo has definido muy bien a pesar de tus dudas. El tiempo es breve a veces, a veces largo. Cuando le buscas, se escapará de tus dedos, y jamás dará marcha atrás. Los jóvenes lo pierden, los mayores lo añoran. Unos quieren que pase y otros que se detenga, pero no se dan cuenta que el tiempo siempre es tiempo y nada cambia su velocidad. Si quieres cambiarla, es que algo estás haciendo mal. El tiempo está siempre presente pero le echamos en falta cuando ya no está. Nadie puede darte a ti tiempo, pero cuando alguien te acompaña, te regala su tiempo. El tiempo pasado lo recordarás a veces alegre, a veces triste, pero ojo, no trates de vivir de ese tiempo, perderás tu tiempo presente y tu futuro volará.
- buffff ... tendré que escribirme todo lo que has dicho.
- amigo minutero, si no me has entendido, es que aún no has dado suficientes vueltas. Cuando llegue tú tiempo lo entenderás.
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