Durante 7 años sufri ansiedad, depresión, dejadez, rabia, frustración, desesperacion, incluso odio.
Yo no era la ardilla, daba esperando algo de vuelta. Quizas no todo, pero si un mínimo.
Me empujabas a ser quien no quería ser. Y por mas que lo intentará, tampoco podía convertirme en eso que querías que fuera. Tú querías que yo fuera ardilla para ti.
El dia que todo se hizo realidad y ya no eran suposiciones, tenía dos opciones, que estuvieron presentes durante 1 semana, no recuerdo si 2. O todo o nada. Yo te llevaba en el corazon, y no podía llevarte a medias.
Tenía que odiar a alguien. Todo era realidad. No estaba loco. No eran imaginaciones o suposiciones. Era real. Pero a quien tenía que odiar? A la persona que amaba? A la persona que no sabía ni qué yo existía? Comenzó otra etapa, muy corta y demasiado intensa en la que la montaña rusa me llevó a no tener ningún criterio. Triste - alegre. Feliz - hundido. Racional - pasional. Tenía que ser lógico y perdonar, pero a la vez no podía dejar de pensar en lo que con certeza habia pasado.
Y entonces odie la circunstancia, odie las mentiras, odie las rutinas ... odie todo lo que pude.
La salvación es que dijiste las palabras que no esperaba: te elijo a ti. No sabía porqué ni cómo. De hecho, no era lo lógico. Por que a ti? Si eres peor en todo. Si no puedes ofrecer nada. Si ni siquiera eres capaz de pensar bien. Ni en eso eres bueno.
Convivi de nuevo con otro actor, el miedo. Deje de odiar, esperando que todo se diera la vuelta. Lo que se hizo, hecho estaba, pero que ahora ya no se repita. Jamas. Y eso tampoco paso. Había una promesa clara, pero en tiempo indefinido. Y el tiempo daba para todo tipo de comparaciones.
Hoy tengo menos miedo, he dejado de odiar, pero sigue conmigo la ansiedad. Quieres y no tienes. Piensas mas que haces. Esperas lo que no tienes. Y los cambios son siempre insuficientes. Tratas de pensar en lo prometido, pero te sorprendes mirando el reloj esperando que, no pase lo que paso, y que este castillo de naipes, construido en semanas, no se destruya dejando paso a las rutinas de años pasadas.
No es fácil. No soy la mejor persona. He pasado por demasiados sentimientos durante años, y muchos mas durante las últimas semanas. Si tuviera que decir como estoy ahora, creo que diría que estoy débil, frágil, claro como un cristal, pero temiendo romperme con el mas mínimo golpe.
Siento hablar de mi, pero a veces, lo Durante 7 años sufri ansiedad, depresión, dejadez, rabia, frustración, desesperacion, incluso odio.
Yo no era la ardilla, daba esperando algo de vuelta. Quizas no todo, pero si un mínimo.
Me empujabas a ser quien no quería ser. Y por mas que lo intentará, tampoco podía convertirme en eso que querías que fuera. Tú querías que yo fuera ardilla para ti.
El dia que todo se hizo realidad y ya no eran suposiciones, tenía dos opciones, que estuvieron presentes durante 1 semana, no recuerdo si 2. O todo o nada. Yo te llevaba en el corazon, y no podía llevarte a medias.
Tenía que odiar a alguien. Todo era realidad. No estaba loco. No eran imaginaciones o suposiciones. Era real. Pero a quien tenía que odiar? A la persona que amaba? A la persona que no sabía ni qué yo existía? Comenzó otra etapa, muy corta y demasiado intensa en la que la montaña rusa me llevó a no tener ningún criterio. Triste - alegre. Feliz - hundido. Racional - pasional. Tenía que ser lógico y perdonar, pero a la vez no podía dejar de pensar en lo que con certeza habia pasado.
Y entonces odie la circunstancia, odie las mentiras, odie las rutinas ... odie todo lo que pude.
La salvación es que dijiste las palabras que no esperaba: te elijo a ti. No sabía porqué ni cómo. De hecho, no era lo lógico. Por que a ti? Si eres peor en todo. Si no puedes ofrecer nada. Si ni siquiera eres capaz de pensar bien. Ni en eso eres bueno.
Convivi de nuevo con otro actor, el miedo. Deje de odiar, esperando que todo se diera la vuelta. Lo que se hizo, hecho estaba, pero que ahora ya no se repita. Jamas. Y eso tampoco paso. Había una promesa clara, pero en tiempo indefinido. Y el tiempo daba para todo tipo de comparaciones.
Hoy tengo menos miedo, he dejado de odiar, pero sigue conmigo la ansiedad. Quieres y no tienes. Piensas mas que haces. Esperas lo que no tienes. Y los cambios son siempre insuficientes. Tratas de pensar en lo prometido, pero te sorprendes mirando el reloj esperando que, no pase lo que paso, y que este castillo de naipes, construido en semanas, no se destruya dejando paso a las rutinas de años pasadas.
No es fácil. No soy la mejor persona. He pasado por demasiados sentimientos durante años, y muchos mas durante las últimas semanas. Si tuviera que decir como estoy ahora, creo que diría que estoy débil, frágil, claro como un cristal, pero temiendo romperme con el mas mínimo golpe.
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