La mar está en calma.
El sol está naciendo.
El horizonte parece sangrando.
Un dolor que claro se siente.
Un nuevo dia comienza,
sin tener que pedir permiso,
Y la vida continua,
A nadie ha preguntado.
La luz es la del sol,
El faro y farolas se apagaron.
Ahora brillan los cabellos,
Y el corazón ha ralentizado.
Su mirada en el horizonte,
Y sobre todo la mente fuera.
Su gran amor partió,
Pero jamás a ella la abandono.
Las chanclas desgastadas,
Sus pies ya están arrugados,
Muchos fueron los destinos,
Juntos hicieron el camino.
El destino y la fortuna los unió,
Ya jamás se separaron,
Sus vidas tenían que ir de la mano,
Y hasta el final lo cumplieron.
El calor entra libre,
El cristal no lo frena.
Cuántas veces asi habia sido.
Surge un profundo suspiro.
El ruido la interrumpe,
La familia amanece,
Muchos nuevos miembros,
Cómo pasa el tiempo.
Hijas y nietos la besan,
en esa nueva rutina.
Pero ninguno como aquellos,
Que antaño la desperon.
Un calambre la recorre,
El olor a cafe la recuerda,
Dónde está mi zumo,
Que todas las mañanas él me hacia.
El mar sigue en calma,
El sol sube con fuerza,
Un intenso cielo azul,
Me falta unos buenos dias.
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