Una coke, no importa dónde y no importa cómo. La idea es verse y compartir. Da igual el qué. Compartir. No quiero que acabe, quédate conmigo. Las luces se apagan y la noche avanza, una ventana se abre y un chispazo asoma. Conversación breve, resumen diario y posible planificación. No quiero que termine, quédate conmigo. Una conversación complicada, lágrimas en los ojos, la confianza es plena. Un desahogo, un consejo, o simplemente soltar tensión. No hay un mejor coach. No quiero que termine, quédate conmigo. Una comida de 10, pero siempre peor que la conversación, y ésta peor que las vistas. Mirar y sonreír todo el rato. No quiero que termine, quédate conmigo. Un mensaje a deshoras, una frase malinterpretada, algo que no se cuenta como estaba acordado. Discusión en aumento. Hay que construir bien los cimientos, y la vida va a tener montañas que subir, y bajar. No quiero que termine, quédate conmigo. Unión de cuerpos, besos apasionados, caricias eternas, cariño infinito. Sentir que un c...
Cuando escribir es tu única opción para no pensar en cosas negativas, lo que sale son verdades que quieres que alguien especial lea. Se guardará como un legado, para que cuando pase el tiempo, podamos ver lo que nos esforzamos en tratar que todo encajara.