Ir al contenido principal

Hasta que los sueño se cumplan

Era un caballo salvaje. Ya tenía cierta edad y, no recordaba el tiempo desde el que vivía libre y sin rendir cuentas. Demasiado seguro de sí mismo.

Había llevado diferentes vidas, y había tenido muchos sueños. Algunos cumplidos, pero la mayoría no le llenaban. Ahora llevaba una temporada que vagaba sólo sin rumbo. Empezaba a pasarlo mal, porque el estar solo le hacía ponerse triste, pero además porque esa soledad le llevaba a estar descentrado y con la cabeza en otros pensamientos. No era una soledad buscada y eso le generaba ansiedad.

Con el paso de los días entró en una zona desértica y la comida y el agua empezaron a escasear. 

Su mente empezó a volar. Recordaba momentos cabalgando en manada, cuando realmente era feliz. Ayudando a los demás y riendo por igual. Corriendo libre, pero siempre con compañía. Añoraba el sentirse querido y que fuera importante para los demás. 

Ahora estando solo, empezaba a ser consciente de todo lo que hizo mal. No se sentía orgulloso de ello, pero muchas veces tienes que perder para saber lo que pierdes. Si al menos tuviera otra oportunidad...

Tenía mucha habre y sed, y no encontraba el norte. Cuando creía que todo estaba perdido, una noche fría, vio una estrella brillante, brillante como nunca, y decidió seguirla. Sabía que era la respuesta a su ruego. Era su última oportunidad, y tenía claro que, si no la seguía, podía perder la vida, porque ya nada tendría sentido.

Y desde entonces no dejó de cabalgar. Cada día lo que podía, pero siempre hacia adelante. Todo empezaba a enderezarse, pero no iba a dejar de cabalgar hasta que los sueños se cumplieran.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Recuerdos

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, yo prefiero decir que hay circunstancias que después de vividas por primera vez, cuando se repiten sólo recuerdan a la primera. Cuando ves un paisaje por primera vez, se queda grabado en tu cerebro. Las siguientes veces, recuerdas cómo lo viviste la primera vez. Puede gustarte volver a verlo, pero siempre te acordarás el día, de las circunstancias, de con quién estabas esa primera vez. En tu cerebro se quedó esa circunstancia y es como encaja recordarla.  Puedes cambiarle las pegatinas a un cubo de Rubik, pero sabes que no es correcto. Puedes forzar una pieza de un puzle, pero al final, no terminará bien.  Hay lugares, restaurantes, actividades que solo pertenecen a una persona. Y por mucho que trates de encajarlo con otra, serán de esa. Un Sandy en un parque, un arroz a la cubana con plátano, o un cheque restaurant, siempre serán muy tú. Una expresión que refleja el esfuerzo de pensarte y recordarte una y otra vez, en los detalle...

Y todavía

Y todavía sigo buscando una excusa para escribirte.  Para que me leas y pienses en mi. Todavía estoy loco mirando si lees o te conectas, para poder retomar una conversación que es infinita. No escribo todo lo que pienso para que que tu no pienses que yo no debería de pensar tanto en ti.  Pero pienso, escribo y borro. Pienso, y mando un enlace a algo que acabo de ver y creo que es perfecto para que entiendas lo que siento. No soy perfecto, ni mucho menos.  No eres perfecta, aunque cuando estoy contigo no veo nada, porque yo te quiero como eres, con esas imperfecciones. Perfectos somos juntos, porque nos complementamos y nos entendemos, reímos y lloramos por igual, disfrutamos cada segundo, deseamos un futuro ... juntos! Me desespera este desierto. No entiendo por qué lo tenemos que atravesar, teniendo en cuenta que los dos lo odiamos. Y entonces me doy cuenta que hace 6 meses, no quería vivir. Y recuerdo que no esperé que me quisieras, dije que si no me querías no habia ot...

El mar está en calma

La mar está en calma. El sol está naciendo. El horizonte parece sangrando. Un dolor que claro se siente. Un nuevo dia comienza, sin tener que pedir permiso, Y la vida continua, A nadie ha preguntado. La luz es la del sol, El faro y farolas se apagaron. Ahora brillan los cabellos, Y el corazón ha ralentizado. Su mirada en el horizonte, Y sobre todo la mente fuera. Su gran amor partió, Pero jamás a ella la abandono.  Las chanclas desgastadas, Sus pies ya están arrugados, Muchos fueron los destinos, Juntos hicieron el camino. El destino y la fortuna los unió, Ya jamás se separaron, Sus vidas tenían que ir de la mano, Y hasta el final lo cumplieron. El calor entra libre, El cristal no lo frena. Cuántas veces asi habia sido. Surge un profundo suspiro. El ruido la interrumpe, La familia amanece, Muchos nuevos miembros, Cómo pasa el tiempo. Hijas y nietos la besan, en esa nueva rutina. Pero ninguno como aquellos, Que antaño la desperon. Un calambre la recorre, El olor a cafe la recuerda, ...