Ir al contenido principal

Entradas

Ama

Amar se escribe con H.  Se escribe con H de hacer. Amar se escribe con C. Se escribe con C de cariño. Amar se escribe con R. Se escribe con R de respeto. Amar se escribe con T. Se escribe con T de tiempo.  Porque amar es un algo sencillo de decir, fácil de desear,  complejo de ejecutar.  Ama con corazón.  Ama con alma.  Ama dándolo todo. Ama con amor.  Ama con mayúsculas.
Entradas recientes

La rosa

La rosa muestra su mejor hermosura. El día la acompaña para engalanarla. Llegar a este momento no ha sido sencillo. Desde un inicio tuvo cosas en contra. Muchas circunstancias tienen que coincidir. Los animales, los vientos y la época lo determinarán. Y aunque así suceda, tiene que seguir con suerte. Aunque nadie lo vea, la rosa ya ha nacido. Necesita alimento y tiempo. Mucho tiempo que acabará por decidir lo que será. No puede dejar de alimentarse. Tomar agua y sol necesita constante. Eso la hará fuerte para el futuro. La rosa tampoco era consciente. Se arraigaba y se arraigaba. Y con tiempo creció y creció. Los troncos no siempre iban rectos. Algunas ramas se torcían escogiendo. Ningún camino es incorrecto, sólo diferente. Y la rosa echó la vista atrás. Vio donde había llegado. Pero le faltaba algo. Un futuro auténtico. Se esforzó más que nunca. Tenía un objetivo. Tomó mucho sol y agua fresca. Y llegó el día. Se abrió como nunca antes lo había hecho. Y el sol que la esperaba hizo el ...

El largo camino

Aunque estaba hundido, Josep, repitió la rutina diaria que en los últimos días no había podido realizar. Había pasado unos días horribles, en los que se había planteado tirar la toalla. La tormenta constante y el fuerte oleaje había hecho meya en su estado de ánimo. Siempre había estado optimista a pesar de todas las aventuras ocurridas, pero los últimos meses habían sido muy duros.  Josep conoció a Razia por casualidad hace unos años. Los padres de uno y otro habían tratado de concertar una boda con sus hermanos. Josep tenía una hermana pequeña, muy pequeña llamada Cristin, y en el caso de Razia tenía un hermano mayor llamado Matty, que era el heredero de su país. Tenía sólo 14 años, pero ya era un auténtico príncipe. Había llegado a combatir en unas guerras internas, demostrando que estaba dispuesto a todo.  Durante un tiempo Razia convivió en la misma ciudad que Josep. Los novios tenían que conocerse y ella había acompañado a Matty durante esa estancia. Fue entonces cuando ...

Década a década

Nací en los 70’s. Una época que puedo adjetivar como feliz. Todos los recuerdos así lo son, y adicionalmente no teníamos ninguna preocupación. No teníamos que decidir, porque tampoco había muchas posibilidades de hacerlo. Fue una época en la que nuestros padres trataban de darnos todo lo que ellos no tuvieron, y aunque fuera poco, para nosotros era muchísimo más de lo que necesitábamos. En los 80’s llegaron las primeras independencias supervisadas. Salíamos a la calle para hacer nuestras primeras actividades. Salíamos para ir al cine por primera vez. Nuestro primer amor y también nuestro primer desamor. Porque elegir trae aciertos, pero también errores. Las amistades más fuertes también podían traer las primeras decepciones. Creíamos comernos el mundo, pero nuestro mundo era muy pequeño. Salir del barrio era ya una aventura. Llegaron los 90’s y llegó nuestra máxima expresión. Una década alocada y a la vez llena de nuevas emociones. La mayoría de edad te permitía cometer tus primeros gr...

cierro los ojos

Acaba el día. La noche es fría y tiro de la colcha para cubrirme bien.  Cierro los ojos y pienso lo feliz que puedo ser. Compartir, ver, tocar, hablar y reír. La vida no pide más. Da igual si mañana llueve o nieva, se afrontará con la tranquilidad de lo bien hecho, de saber que siempre vas a estar apoyado, y de la confianza plena. Cierro los ojos y respiro profundo. Mañana no será el mejor día de nuestra vida, porque queda camino por recorrer, pero se caminará con la alegria de ser mucho mejor que ayer. Cierro los ojos y me relajo. Que bonito va a ser. Lo puedo visualizar. Y lo mejor es que queremos un tu y yo, y que queremos un siempre. Cierro los ojos.

Define

Define lo que somos, le dijo. Ella se encogió de hombros. Llevaban media vida conociéndose, pero nunca habían tenido la necesidad de poner nombre a su relación. Empezaron a hablar un poco por casualidad. Les unía cierta lucha, que les hizo socios en las penas, dándoles la posibilidad de hablar y hablar. Las cosas se precipitaron demasiado rápido, pero sin forzar nada. Pasaron de dos personas con ganas de conocerse, a dos personas con ganas de quererse. La pasión los llevó a ser amantes de una relación espontánea y poco meditada. Pero igual de rápido que llegó la pasión, llegó el cariño. Lloraron, rieron y se contaron confidencias como si se conocieran de niños. En unos años, eran dos personas completamente volcadas el uno por el otro. El tiempo seguía pasando, llevándolos a discusiones, a momentos inolvidables, y a un día a día que empapaba sus corazones de un amor incondicional. El tiempo no solo no hacía mella, sino que les amalgamaba como dos metales en una forja. Y sucedió algo que...

Cruce de caminos

 La reciente mañana da al bosque un frescor especial. La senda es clara pero estrecha. Hay helechos a ambos lados que lo delimitan y a veces parecen querer comerse el camino.  Ando con paso alegre. Con la alegría que dan las primeras horas del día, y la ilusión de adentrarse en el misterio de la soledad del bosque. Cuanto más profundo, más bonito, aunque sea tupido. Llevo una pequeña mochila, pero con todo lo necesario. El bosque siempre puede sorprenderte y hay que llevar un mínimo por si las moscas. Y cuando el camino me saca de mis habituales pensamientos, y me adentra en una vista de colores naranjas, verdes oscuros y marrones, cuando el caminar se vuelve algo inconsciente, cuando cada paso se siente en el corazón, y el corazon sube a la garganta por el esfuerzo, llega un cruce. ¿Qué camino escoger? ¿Subir o bajar? Siempre subir. Aunque luego el camino engañe y no suba. ¿Por qué? Porque siempre me ha gustado la sensación de llegar a la cima, siempre me gusta esa pizca de e...